Comunicado

El conjunto de docentes de la ESRN 30 creemos importante expresar nuestro posicionamiento ante la situación crítica en que consideramos se encuentra nuestra institución desde noviembre de 2018.

Con respecto a la decisión de suspender las clases desde el mediodía del 2 de agosto  hasta el 9 inclusive, queremos aclarar que la misma no se debió en su totalidad a los hechos sucedidos durante el fin de semana; solo lunes 5 y martes 6 del mismo mes corresponden a trabajos de reparación de caños cloacales y limpieza del establecimiento, el resto de los días corresponden al avance de la obra en construcción. 

Comenzaremos diciendo que el año pasado en la escuela se comenzó una remodelación, necesaria desde hace largo tiempo. Esta situación trae como resultado una discontinuidad en el dictado de clases, tomando forma en suspensiones, postergaciones en el inicio, así como un estado de precariedad en las condiciones de habitabilidad edilicias:  Sectores anulados, no se dispone de patio, falta de calefacción, hacinamiento, falta de laboratorio y biblioteca, falta de recursos didácticos, presencia de personal de la empresa de construcción en contacto directo con los estudiantes, ruidos molestos y maquinaria pesada y una valla de obra precaria o inexistente.  Estas   condiciones no se enmarcan dentro de la resolución 3310/18 en donde se plantean las pautas y condiciones de convivencia entre escuela y obra.

A esto sumamos, reclamos históricos con respecto a la seguridad en el edificio que no han sido atendidos en tiempo y forma por el Consejo Escolar: Funcionamiento de la alarma, rejas en las ventanas, luces en las entradas, cerco perimetral, portón de entrada. Todos elementos solicitados en forma reiterada por los diferentes equipos directivos.

A lo largo de este proceso nos hemos encontrado con situaciones de gran incomodidad que causan severos trastornos al normal desarrollo de la tarea pedagógica así como una discontinuidad que va en detrimento de la calidad educativa. Suspendiendo espacios de tutoría acortando los tiempos a la hora de desarrollar los contenidos y cerrando notas y trayectorias sin la posibilidad de encuentros presenciales con los y las estudiantes.  

Queremos expresar la preocupación por el tratamiento de los hechos que diferentes actores sociales, a través de medios de comunicación, redes sociales y cargos políticos están dando, afirmando situaciones que aún no han sido corroboradas en forma fehaciente, siendo que se encuentran en proceso de investigación. 

 Es necesario que como sociedad aportemos al fortalecimiento de las diferentes instituciones públicas encargadas de intervenir en la resolución de hechos, respetando los tiempos y los procedimientos necesarios que ellas tienen, como los del Poder Judicial, el Ministerio de salud, y el Ministerio de Desarrollo Social -por medio de la SENAF-, en resguardo de los derechos de los ciudadanos en su conjunto y en particular de los menores de edad.

Cuando no se respetan las vías institucionales competentes y anticipamos juicios, condenas, calumniamos, difamamos a los sujetos, exponemos sus rostros, se configura un delito, una estigmatización, que vulnera derechos y cultiva la crueldad y la violencia entre las personas.


Nos preguntamos:

¿Pensamos que nuestras palabras pueden lastimar a otras personas? ¿Qué al decirlas pueden destruir? ¿Somos conscientes del peso que pueden tener nuestros comentarios sobre las personas en lo cotidiano? ¿Nos damos cuenta de que la exposición masiva a través de las publicaciones en las redes sociales puede tener consecuencias dolorosas y hasta trágicas en la vida de la gente?

Como educadores trabajamos todos los días para fortalecer el buen trato, la resolución de conflictos de manera pacífica, la comprensión y escucha de los demás. En esta oportunidad vamos a continuar haciéndolo, desnaturalizando las distintas expresiones sociales que conlleven a la violencia. Trabajando en las aulas, convocando a las familias en lo inmediato y reflexionando en conjunto.

Equipo docente ESRN N° 30. 9 de agosto de 2019.